Cra. Mikaela M. Langone

Abrir empresa

¿Cómo abrir una empresa en Uruguay? Guía paso a paso

Conocé cómo abrir una empresa en Uruguay paso a paso: tipos de empresa, trámites, costos, impuestos, obligaciones y errores frecuentes antes de comenzar.

Si llegaste hasta acá, probablemente estés por comenzar un emprendimiento, quieras formalizar una actividad que ya venís realizando o necesites abrir una empresa para trabajar con un cliente.

Y si ya empezaste a investigar, seguramente te encontraste con una enorme cantidad de información y conceptos que no entendes. Es normal sentirse un poco perdido.

Uno de los errores más frecuentes es pensar que abrir una empresa consiste únicamente en hacer un trámite. En realidad, antes de iniciar algún trámite, conviene analizar distintos aspectos y tomar decisiones que pueden impactar durante muchos años en los impuestos que vas a pagar, las obligaciones que vas a tener y hasta en el patrimonio que quedará expuesto frente a posibles deudas.

En esta guía vamos a recorrer todo el proceso paso a paso para que entiendas qué implica abrir una empresa en Uruguay y puedas tomar una decisión informada.

Índice

  • ¿Qué significa abrir una empresa?

  • ¿Qué tipo de empresa puedo abrir en Uruguay?

  • ¿Cómo elegir el tipo de empresa adecuado?

  • Paso a paso para abrir una empresa

  • ¿Cuánto cuesta abrir una empresa?

  • ¿Qué impuestos paga una empresa?

  • ¿Cuáles son las obligaciones después de abrir la empresa?

  • Errores frecuentes al abrir una empresa

  • Preguntas frecuentes

  • Conclusión

¿Qué significa abrir una empresa?

Muchas personas creen que abrir una empresa consiste simplemente en realizar un trámite ante un organismo público. Sin embargo, en la práctica, el proceso es bastante más amplio.

Abrir una empresa implica tomar una serie de decisiones que definirán cómo funcionará tu actividad desde el punto de vista legal y tributario. Por ejemplo, deberás elegir si la empresa tendrá personalidad jurídica propia o si la actividad se desarrollará directamente a tu nombre, si tu patrimonio personal quedará protegido frente a las deudas de la empresa o deberás responder por ellas, quién tendrá la facultad de representarla y contratar en su nombre.

Estas decisiones pueden tener consecuencias durante muchos años, por lo que conviene analizarlas antes de iniciar cualquier trámite. Te recomendamos conocer los cuatro aspectos que deberías analizar antes de abrir una empresa en Uruguay, ya que pueden influir directamente en la estructura que más te convenga elegir.

Una vez definida la estructura más adecuada, comienza el proceso de formalización. Esto implica realizar las inscripciones correspondientes ante los distintos organismos del Estado, en principio DGI y BPS. Dependiendo de la actividad, también pueden ser necesarias otras habilitaciones o registros.

Por ejemplo, una empresa con un local abierto al público requiere habilitación de bomberos, un restaurante necesita obtener la habilitación bromatológica, una empresa de transporte debe inscribirse ante la Dirección Nacional de Transporte. Del mismo modo, existen muchas otras actividades que tienen requisitos específicos y que deben cumplirse antes de comenzar a operar.

En los próximos apartados veremos cuáles son las principales decisiones que deberás tomar y cuáles son los trámites necesarios para abrir una empresa en Uruguay.

¿Qué tipo de empresa puedo abrir en Uruguay?

En Uruguay existen distintas formas jurídicas para desarrollar una actividad económica. Si no estás familiarizado con este concepto, te recomendamos leer primero ¿Qué es la forma o naturaleza jurídica de una empresa?, donde explico qué significa y por qué es una de las primeras decisiones que debe tomar cualquier emprendedor.

La más conveniente dependerá, entre otros factores, de la cantidad de socios, el nivel de riesgo de la actividad, el patrimonio que quieras proteger, la forma en que se administrará la empresa y el régimen tributario que resulte aplicable.

Las estructuras más utilizadas son las siguientes:

Tipo de empresa

¿Cuándo suele utilizarse?

Empresa Unipersonal

Cuando una persona desarrolla una actividad por cuenta propia y no necesita separar su patrimonio personal del de la empresa.

Sociedad por Acciones Simplificada (SAS)

Es una de las opciones más elegidas por emprendedores y pequeñas empresas. Permite limitar la responsabilidad de los socios y ofrece una estructura flexible para administrar el negocio.

Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL)

Suele utilizarse cuando existen dos o más socios que desean desarrollar una actividad en conjunto mediante una estructura societaria tradicional.

Sociedad de Hecho

Puede surgir cuando dos o más personas desarrollan una actividad económica en conjunto sin constituir una sociedad con personería jurídica.

Sociedad Anónima (SA)

Generalmente utilizada por empresas de mayor porte o en proyectos con estructuras societarias más complejas.

No existe un tipo de empresa que sea mejor que otro para todos los casos. La elección dependerá de las características de cada proyecto y de los objetivos de quienes lo integran.

Es común escuchar que una determinada estructura “paga menos impuestos” o que “conviene abrir siempre una SAS”. En la práctica, estas afirmaciones suelen ser simplificaciones que pueden llevar a tomar una decisión equivocada.

Si querés profundizar en las diferencias entre cada alternativa y entender cuál puede ser la más adecuada para tu caso, te recomendamos leer nuestra guía ¿Qué tipo de empresa me conviene abrir en Uruguay?.

¿Cómo elegir el tipo de empresa adecuado?

Una de las preguntas más frecuentes que recibimos es: ¿qué tipo de empresa me conviene abrir?

La realidad es que no existe una respuesta única. La estructura más conveniente dependerá de las características de cada emprendimiento y de los objetivos de quienes lo integran.

Algunos de los aspectos que conviene analizar antes de tomar una decisión son:

  • La actividad que vas a desarrollar. No todas las actividades presentan el mismo nivel de riesgo ni tienen las mismas necesidades operativas.

  • Los ingresos esperados. El volumen de actividad puede influir en el régimen tributario aplicable y en la conveniencia de una determinada estructura.

  • El nivel de riesgo del negocio. Si la actividad implica asumir obligaciones importantes frente a clientes o proveedores, puede ser recomendable optar por una estructura que proteja el patrimonio personal.

  • La cantidad de socios. No es lo mismo emprender solo que hacerlo junto con otras personas. Cada estructura prevé distintas formas de organización, administración y toma de decisiones.

  • La responsabilidad patrimonial. Algunas empresas limitan la responsabilidad de sus socios, mientras que en otras las deudas de la empresa pueden afectar directamente el patrimonio personal de quienes la integran.

  • La carga tributaria y las obligaciones fiscales. Dependiendo de la estructura elegida y de las características de la actividad, pueden variar los impuestos aplicables y las obligaciones que deberá cumplir la empresa.

Es común escuchar recomendaciones del tipo “la unipersonal es la opción más barata” o “abrí una SAS porque paga menos impuestos”. Sin embargo, tomar una decisión basándose únicamente en una de estas afirmaciones puede llevar a elegir una estructura que no sea la más adecuada para tu caso.

Si querés conocer en detalle las ventajas, desventajas y diferencias entre cada alternativa, te recomendamos leer nuestra guía ¿Qué tipo de empresa me conviene abrir en Uruguay?, donde analizamos cada opción y los criterios que conviene tener en cuenta antes de decidir.

Paso a paso para abrir una empresa

Aunque el proceso puede variar según el tipo de empresa y la actividad que vayas a desarrollar, en términos generales abrir una empresa en Uruguay implica recorrer las siguientes etapas.

1. Definir la actividad

El primer paso es tener claro qué actividad económica va a desarrollar la empresa. Esto no solo determinará el giro que quedará registrado ante los organismos públicos, sino que también puede influir en las habilitaciones necesarias, el régimen tributario aplicable y las obligaciones que deberás cumplir.

2. Elegir la estructura jurídica

Una vez definida la actividad, es momento de elegir la estructura jurídica más conveniente. Esta decisión determinará aspectos tan importantes como la responsabilidad de los titulares o socios, la forma de administración de la empresa y, en algunos casos, el tratamiento tributario.

3. Definir el régimen tributario

Dependiendo de la actividad, el nivel de ingresos y la estructura jurídica elegida, la empresa quedará comprendida en un determinado régimen tributario. Esto definirá, entre otros aspectos, qué impuestos deberá pagar y cuáles serán sus obligaciones fiscales.

4. Inscribirse en la DGI y el BPS

Con las decisiones anteriores tomadas, corresponde realizar las inscripciones ante la Dirección General Impositiva (DGI) y el Banco de Previsión Social (BPS), obteniendo los registros necesarios para comenzar la actividad de forma regular.

5. Obtener las habilitaciones necesarias (si corresponde)

Dependiendo de la actividad que vaya a desarrollar la empresa, puede ser necesario obtener determinadas habilitaciones o realizar inscripciones ante otros organismos antes de comenzar a operar.

Por ejemplo, un local comercial puede requerir habilitación de bomberos, un restaurante necesita la habilitación bromatológica, una empresa de transporte debe inscribirse ante la Dirección Nacional de Transporte (DNT) y, si la empresa pretende contratar con organismos públicos deberá inscribirse en el Registro Único de Proveedores del Estado (RUPE).

Los requisitos varían según la actividad y el departamento donde funcionará la empresa, por lo que es importante verificar cuáles resultan aplicables antes de iniciar la operativa.

6. Registrar empleados (si corresponde)

Si la empresa va a contratar empleados desde el inicio, deberá cumplir con las obligaciones correspondientes como empleador. Esto implica realizar el alta de los trabajadores en BPS y las gestiones ante MTSS y BSE, de acuerdo a la normativa laboral y de seguridad social vigente.

7. Habilitar la facturación electrónica

Actualmente, la gran mayoría de las empresas que inician actividades en Uruguay deben emitir sus comprobantes mediante facturación electrónica.

Para ello, es necesario completar el proceso de habilitación como emisor electrónico ante la DGI. Este trámite es gestionado por el proveedor del sistema de facturación electrónica que elijas, en Bill nos encargamos de gestionar todo el proceso de habilitación ante la DGI, para que puedas comenzar a emitir comprobantes sin preocuparte por los aspectos técnicos del trámite.

8. Comenzar a operar

Una vez completados los pasos anteriores, la empresa estará en condiciones de comenzar a desarrollar su actividad.

A partir de ese momento también comenzarán las obligaciones tributarias, laborales y contables. Presentar declaraciones juradas, liquidar impuestos, liquidar sueldos, cumplir con los vencimientos y mantener la contabilidad y documentación en orden son tareas que conviene planificar desde el inicio.

Si estás por abrir una empresa y querés comenzar con una estructura adecuada para tu actividad, en Enfoque Emprendedor podemos acompañarte durante todo el proceso, desde la elección del tipo de empresa hasta su inscripción y el cumplimiento de las obligaciones posteriores.

¿Cuánto cuesta abrir una empresa?

Una de las primeras preguntas que suele surgir es cuánto dinero se necesita para abrir una empresa en Uruguay. Sin embargo, no existe una respuesta única, ya que el costo dependerá, entre otros factores, del tipo de empresa (o forma jurídica) que elijas (por ejemplo, una empresa Unipersonal, una SAS o una Sociedad de hecho) y de la actividad que vaya a desarrollar la empresa.

Al momento de iniciar una empresa pueden existir distintos conceptos a considerar, por ejemplo:

  • Honorarios contables, cuando contás con el asesoramiento de un Contador para analizar la estructura más conveniente y realizar los trámites correspondientes.

  • Honorarios notariales, cuando la constitución de la empresa requiere la intervención de un Escribano para redactar el estatuto o contrato social y realizar las actuaciones correspondientes.

  • Timbres profesionales y otros costos administrativos, que pueden variar según los trámites que sea necesario realizar.

  • Certificados, como el certificado digital que es necesario para completar el proceso de habilitación como emisor de facturación electrónica.

  • Libros societarios, obligatorios para determinados tipos de sociedades y que deberán adquirirse y rubricarse antes de comenzar a funcionar.

  • Habilitaciones, permisos o registros específicos, cuando la actividad lo requiera. Por ejemplo, una empresa puede necesitar habilitación de Bomberos, habilitación bromatológica, inscribirse ante la Dirección Nacional de Transporte o realizar otros trámites según el rubro en el que opere.

Ahora bien, uno de los errores más frecuentes es concentrarse únicamente en el costo de apertura. En la práctica, ese suele ser un gasto puntual, mientras que la empresa tendrá una serie de costos mensuales que deberás contemplar para evitar sorpresas.

Por ese motivo, antes de tomar una decisión conviene analizar ambos aspectos: cuánto cuesta abrir la empresa y cuánto costará mantenerla mes a mes.

Si querés profundizar en estos temas, te recomendamos leer ¿Cuál es el costo mensual de una empresa en Uruguay?, donde explicamos los principales gastos que deberás afrontar una vez que la empresa comience a operar.

  • ¿Cuánto cuesta abrir una empresa en Uruguay?, donde analizamos en detalle todos los costos asociados al proceso de constitución e inscripción.

¿Qué impuestos paga una empresa?

Una vez que la empresa comienza a operar, también comienzan sus obligaciones tributarias. Sin embargo, no todas las empresas pagan los mismos impuestos. Las obligaciones fiscales dependerán, entre otros factores, de la forma jurídica elegida, el régimen tributario aplicable, la actividad que desarrolle la empresa, y el nivel de ingresos.

Algunos de los principales impuestos y aportes que pueden corresponder son:

  • IVA (Impuesto al Valor Agregado): grava la venta de bienes y la prestación de servicios, salvo las excepciones previstas por la normativa. En nuestro artículo ¿Qué es el IVA? explicamos cómo funciona este impuesto, quiénes deben pagarlo y cómo se determina.

  • IRAE (Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas): grava las rentas obtenidas por las empresas comprendidas en este impuesto. Si querés conocer cómo se calcula, quiénes lo pagan y cuáles son sus principales características, te recomendamos leer ¿Qué es el IRAE?.

  • IRPF (Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas): en determinados casos, las rentas obtenidas por una Unipersonal tributan IRPF en lugar de IRAE. En nuestro artículo ¿Qué es el IRPF? explicamos cuándo corresponde este impuesto y cómo funciona.

  • Impuesto al Patrimonio: grava el patrimonio de determinadas empresas y puede corresponder según la forma jurídica y las características de la misma. En nuestro artículo ¿Qué es el Impuesto al Patrimonio? desarrollamos en qué consiste este tributo y quiénes están alcanzados.

  • Aportes al BPS: además de los impuestos administrados por la DGI, las empresas también deben realizar los aportes a la seguridad social que correspondan, ya sea por los titulares, socios o trabajadores, según cada caso.

Es importante tener presente que una empresa no necesariamente estará alcanzada por todos estos impuestos y aportes. Las obligaciones variarán según las características de cada caso, por lo que es fundamental analizar la situación particular antes de iniciar la actividad.

¿Cuáles son las obligaciones después de abrir la empresa?

Es común pensar que, una vez finalizados los trámites de inscripción, la empresa ya está pronta para funcionar y no hay mucho más por hacer. Sin embargo, en realidad ocurre lo contrario: abrir la empresa es solo el comienzo.

A partir del inicio de actividades comienzan una serie de obligaciones tributarias, laborales y administrativas que deberán cumplirse de forma periódica para evitar multas, recargos o inconvenientes con los distintos organismos del Estado.

Entre las principales obligaciones se encuentran:

  • Emitir los comprobantes correspondientes por las ventas o servicios realizados mediante un sistema de facturación electrónica autorizado por DGI.

  • Realizar los aportes al BPS, ya sea por los titulares, socios o trabajadores, según cada caso.

  • Realizar las liquidaciones mensuales de impuestos y efectuar su pago dentro de los plazos establecidos por la DGI.

  • Liquidar los sueldos, aguinaldos, licencias y salarios vacacionales, cuando la empresa cuente con empleados.

  • Llevar al día los libros societarios y contables, cuando la forma jurídica y la normativa aplicable así lo exijan.

  • Conservar la documentación de la empresa, como facturas, recibos y demás comprobantes, durante los plazos previstos por la normativa.

  • Renovar las habilitaciones, permisos y certificados, cuando la actividad lo requiera.

  • Realizar las liquidaciones anuales de impuestos y presentar las declaraciones juradas correspondientes, dentro de los plazos establecidos por la DGI.

Por este motivo, abrir una empresa no debería verse como un trámite puntual, sino como el inicio de una actividad que requiere un cumplimiento permanente de obligaciones fiscales y administrativas.

Justamente por eso es tan importante contar con asesoramiento profesional desde el comienzo. Las decisiones que se toman durante el proceso de apertura —como la forma jurídica, el régimen tributario o la forma de organizar la empresa— determinarán muchas de las obligaciones que deberás cumplir en los meses y años siguientes. Analizar estos aspectos antes de iniciar los trámites permite elegir la estructura más adecuada y evitar problemas o costos innecesarios en el futuro.

Del mismo modo, una vez que la empresa comienza a operar, resulta fundamental contar con el acompañamiento de un contador que te ayude a cumplir correctamente con todas tus obligaciones, te mantenga informado sobre los cambios normativos y te permita concentrarte en hacer crecer tu negocio con la tranquilidad de saber que la parte contable, tributaria y laboral está en orden.

Si estás evaluando abrir una empresa en Uruguay, en Enfoque Emprendedor acompañamos a emprendedores y pequeñas empresas durante todo el proceso, desde el análisis inicial hasta la gestión contable posterior.

Errores frecuentes al abrir una empresa

Abrir una empresa implica tomar decisiones que pueden tener consecuencias durante muchos años. Sin embargo, es habitual que quienes están comenzando un emprendimiento se concentren únicamente en terminar los trámites y pasen por alto aspectos que luego generan costos, cambios innecesarios o dificultades para el crecimiento del negocio.

Estos son algunos de los errores más frecuentes que vemos al momento de abrir una empresa.

Elegir la empresa únicamente porque “paga menos impuestos”

Es común escuchar recomendaciones como “abrí una SAS porque paga menos impuestos”, “abrí una Unipersonal porque es más barata” o “abrí un Monotributo porque no paga DGI”.

En la práctica, este suele ser uno de los errores más importantes. La elección de una estructura o régimen tributario no debería basarse únicamente en cuánto se paga de impuestos al inicio, sino en analizar si realmente se adapta a las características y necesidades del negocio.

La carga tributaria es solo uno de los aspectos que conviene analizar. También influyen la responsabilidad patrimonial, la cantidad de socios, la forma de administrar la empresa, el nivel de riesgo de la actividad y los planes de crecimiento del negocio.

Abrir una SAS porque está de moda

La Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) ha ganado mucha popularidad en los últimos años y, para muchos emprendimientos, puede ser una excelente alternativa.

Sin embargo, eso no significa que sea la mejor opción para todos los casos. Elegir una estructura jurídica únicamente porque es la más utilizada puede llevar a asumir costos y obligaciones innecesarias o, por el contrario, a desaprovechar una alternativa más conveniente para tu situación.

Abrir una Unipersonal porque es la más sencilla

La empresa unipersonal suele ser una de las alternativas más conocidas por quienes comienzan una actividad, principalmente porque su proceso de apertura es más simple que el de otras estructuras.

Sin embargo, que sea una opción sencilla de constituir no significa que sea siempre la más conveniente.

Al elegir una empresa unipersonal es importante analizar aspectos como la responsabilidad patrimonial, el nivel de riesgo de la actividad, la posibilidad de incorporar socios en el futuro y la evolución esperada del negocio.

En algunos casos puede ser la alternativa adecuada, pero en otros una estructura societaria puede brindar mejores condiciones para proteger el patrimonio personal o acompañar el crecimiento de la empresa.

No calcular el costo mensual de la empresa

Muchas personas se preocupan por cuánto cuesta abrir una empresa, pero no analizan cuánto costará mantenerla funcionando.

Además de los impuestos, es posible que debas afrontar aportes al BPS, honorarios profesionales, facturación electrónica, habilitaciones, seguros u otros gastos que variarán según la actividad y la forma jurídica elegida.

Antes de iniciar la actividad, es recomendable estimar estos costos para evaluar si el negocio podrá sostenerlos.

No pensar en el crecimiento del negocio

La estructura que resulta adecuada para una empresa que recién comienza puede dejar de serlo cuando aumenta la facturación, ingresan nuevos socios o se incorporan empleados.

Por eso, al momento de abrir la empresa no solo conviene pensar en la situación actual, sino también en cómo esperás que evolucione el negocio en los próximos años.

Esperar hasta el último momento para abrirla

Otro error frecuente es iniciar los trámites cuando ya existe la necesidad de comenzar a facturar o de firmar un contrato.

Dependiendo del tipo de empresa (forma jurídica) elegido y de la actividad que se vaya a desarrollar, el proceso puede requerir distintos trámites, habilitaciones y registros que llevan tiempo. Planificar la apertura con anticipación permite evitar demoras y comenzar la actividad con toda la documentación en regla.

No asesorarse para “no gastar plata”

Otro error frecuente es intentar ahorrar en la etapa inicial evitando contratar asesoramiento profesional, pensando que se trata de un costo que puede postergarse.

Muchas veces, por tomar decisiones sin conocer todas sus implicancias, se elige una estructura que luego no resulta adecuada, se desconocen obligaciones futuras, se cometen errores que pueden demorar los trámites, se generan costos que podrían haberse evitado con una planificación previa.

Contar con asesoramiento desde el inicio no solo permite realizar correctamente el proceso de apertura, sino también tomar mejores decisiones sobre la forma jurídica, el régimen tributario, la organización de la empresa y la relación entre quienes forman parte del proyecto.

La mayoría de estos errores puede evitarse con una buena planificación antes de iniciar los trámites. Analizar el caso particular y elegir la estructura adecuada desde el comienzo suele ser mucho más sencillo —y económico— que corregir una decisión una vez que la empresa ya está funcionando.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto demora abrir una empresa en Uruguay?

El tiempo necesario para abrir una empresa en Uruguay dependerá de la forma jurídica elegida y de si la actividad requiere habilitaciones, permisos o registros adicionales.

Una empresa Unipersonal puede tener un proceso más simple y, en muchos casos completarse en un par de días. En cambio, la constitución de una sociedad como una SAS o una SRL implica más etapas, y tardar desde una semana hasta un par de meses.

Por este motivo, es recomendable iniciar la apertura con anticipación, especialmente si la empresa necesita comenzar a facturar, firmar contratos, contratar personal o cumplir con requisitos específicos antes de iniciar sus actividades.

¿Necesito contador para abrir una empresa?

No existe una obligación general de contratar un Contador para realizar la apertura de una empresa. Sin embargo, contar con asesoramiento profesional desde el inicio permite analizar cuál es la estructura más conveniente, conocer las obligaciones que tendrá la empresa y evitar errores que luego puedan generar costos o inconvenientes.

Además, una vez que la empresa comienza a funcionar, el contador cumple un rol fundamental en el cumplimiento de las obligaciones tributarias, laborales y administrativas.

¿Puedo abrir una empresa si soy empleado?

Sí, una persona que trabaja como dependiente puede desarrollar una actividad independiente y abrir una empresa de forma simultánea.

¿Puedo abrir una empresa siendo extranjero?

Sí, una persona extranjera puede abrir una empresa en Uruguay. Los requisitos y trámites pueden variar según su situación migratoria, residencia y la forma jurídica elegida.

Antes de iniciar el proceso es recomendable analizar el caso particular para conocer la documentación necesaria y las opciones disponibles.

¿Puedo abrir una empresa si estoy jubilado?

Sí, una persona jubilada puede, en determinados casos, iniciar una actividad empresarial y abrir una empresa.

Además, existen situaciones en las que es posible continuar cobrando la jubilación y, al mismo tiempo, obtener ingresos por el desarrollo de una actividad empresarial. Sin embargo, esto dependerá de la situación particular del jubilado, el régimen jubilatorio aplicable, el tipo de actividad que vaya a realizar, la forma jurídica elegida, el rol que tendrá el jubilado en la empresa y el régimen de aportes aplicable.

Por este motivo, antes de iniciar una nueva actividad es recomendable analizar el caso concreto para conocer si existen compatibilidades entre la jubilación y la actividad empresarial.

¿Qué empresa paga menos impuestos?

Existen empresas y regímenes tributarios con una carga fiscal menor que otros. Por ejemplo, algunos pequeños emprendimientos pueden acceder a regímenes simplificados, como el Monotributo, con costos tributarios reducidos, siempre que cumplan con los requisitos establecidos.

Sin embargo, no todas las personas pueden optar por cualquier régimen. La posibilidad de acceder a una determinada alternativa dependerá de factores como la actividad desarrollada, el nivel de ingresos, la forma en que se desarrolla el negocio, la cantidad de integrantes y otras condiciones previstas por la normativa.

Además, incluso cuando una empresa cumple con los requisitos para aplicar un determinado régimen tributario, es importante analizar si esa opción realmente es la más conveniente para su situación. Una alternativa con menor carga tributaria puede no ser la adecuada si, por ejemplo, implica una mayor exposición del patrimonio personal, limita el crecimiento futuro del negocio o no se adapta a las necesidades de la actividad.

Por este motivo, al momento de elegir qué empresa abrir no conviene analizar únicamente cuánto se pagará de impuestos, sino evaluar la situación completa del emprendimiento.

¿Qué diferencia hay entre una SAS y una unipersonal?

La principal diferencia es que una SAS tiene personalidad jurídica propia, mientras que en una empresa unipersonal la actividad se desarrolla directamente a nombre de la persona titular.

Esto genera diferencias importantes en aspectos como la responsabilidad frente a las deudas, la incorporación de socios, la administración de la empresa y las obligaciones que deberá cumplir.

¿Necesito facturación electrónica?

Actualmente, la mayoría de las empresas que inician actividades en Uruguay deben emitir comprobantes mediante facturación electrónica.

Para comenzar a facturar es necesario completar el proceso de habilitación correspondiente ante DGI a través de un proveedor de facturación electrónica.

Conclusión

Abrir una empresa es una decisión importante porque va mucho más allá de completar un trámite ante la DGI y el BPS. Las decisiones que se toman al inicio, como la forma jurídica, el régimen tributario y la organización de la empresa, pueden tener impacto durante muchos años en las obligaciones que deberás cumplir, los costos de funcionamiento y la forma en que podrá crecer el negocio.

Por eso, antes de iniciar una actividad es recomendable analizar la situación particular, conocer las distintas alternativas disponibles y elegir una estructura que realmente se adapte a las necesidades del emprendimiento.

Si estás evaluando abrir una empresa en Uruguay y querés asegurarte de comenzar con una base sólida, podés contactarte en el formulario que está debajo. Te acompañamos en el análisis inicial, la elección de la estructura más adecuada, el proceso de apertura y la gestión contable, tributaria y administrativa de la empresa una vez que comienza a funcionar.

Background

¿Querés consultar por este tema?

Envianos tu consulta y te respondemos con orientación pra tu caso.

Icon

Respondemos en 48 horas

Background

¿Querés consultar por este tema?

Envianos tu consulta y te respondemos con orientación pra tu caso.

Icon

Respondemos en 48 horas

Background

¿Querés consultar por este tema?

Envianos tu consulta y te respondemos con orientación pra tu caso.

Icon

Respondemos en 48 horas